El malambo bonaerense brilló en el Pre Cosquín 2026
El malambo volvió a ocupar un lugar central en el Certamen para Nuevos Valores Pre Cosquín 2026, entre las expresiones que emocionan y convocan. En esta edición, la Provincia de Buenos Aires dijo presente con fuerza en uno de los rubros más exigentes del certamen, mostrando no solo talento, sino también trayectoria y una profunda vocación artística.
Desde distintos puntos del territorio bonaerense, bailarines y bailarinas llegaron a Cosquín tras un largo recorrido por las instancias selectivas que reunieron a más de 30 mil artistas en las 56 sedes del país. Entre ellos, dos finalistas en malambo representaron esa diversidad y ese compromiso que caracteriza al movimiento folklórico de la provincia.
Milena Barrios, oriunda de Merlo, fue una de las protagonistas en el rubro Solista de Malambo Femenino, una categoría reciente dentro del certamen. Con 28 años y una vida ligada a la danza desde los seis, Milena encontró en el zapateo un nuevo lenguaje expresivo. “Mi marido es Campeón Nacional de Malambo así que fue una inspiración para mí. Uno, en esto de querer hacer cosas nuevas, de investigar, se cruza con el malambo para la mujer”, contó en comunicación con Poné Noticias de Radio con Vos, destacando el crecimiento del rubro y el alto nivel de competidoras en todo el país y especialmente en Buenos Aires.
Sobre el escenario, su propuesta tuvo una fuerte impronta conceptual. En una búsqueda personal, eligió contar una historia a través del movimiento: una representación de Manuelita Rosas, hija de Juan Manuel de Rosas, figura atravesada por mitos y lecturas diversas de la historia argentina. “Quería mostrar algo con el arte, contar una partecita de esa historia”, explicó, poniendo en valor al malambo como herramienta narrativa.
Mientras que, desde Bahía Blanca, Leonardo Sisti llegó nuevamente a una final en el rubro Solista de Malambo Masculino, luego de varios años sin alcanzar esta instancia. Con más de dos décadas dedicadas a la danza, su testimonio refleja el sacrificio y la constancia que exige esta disciplina. “No es que uno se prepara seis meses antes. Es un trabajo de toda una vida. La preparación exige un montón de cosas y es complicado porque hay que sacrificarse mucho”, aseguró en el programa radial, remarcando que en apenas cinco minutos sobre el escenario se condensa un camino de años. “Uno sabe lo que se esforzó y cuando llegan estas instancias es muy emotivo”.
Para Leonardo, el Pre Cosquín es también un espacio de encuentro. La imagen que se lleva es la de una plaza colmada, aplaudiendo cada presentación. “Compartir el escenario con amigos y colegas es hermoso. Todos merecen un reconocimiento enorme porque son artistas excelentes”, expresó. Y sobre el vínculo con el malambo, fue claro: “Es difícil explicarlo, es más que nada sentirlo. El malambo es disciplina y me enseñó a ser mejor persona, no lo dejaría hasta que no me den más las piernas”.
El protagonismo bonaerense en el malambo tuvo además un broche de oro: el ganador del rubro Solista de Malambo Masculino también fue un representante de la Provincia de Buenos Aires (Nicolás Robles de la sede La Matanza), confirmando el gran momento que atraviesa esta expresión dentro del mapa folklórico.






